Contar historias de arquitectura y diseño le ha demostrado a la periodista Rebeca Vaisman que no hay espacio más personal ni auténtico que el lugar donde vivimos.
Rebeca escribe para medios especializados nacionales e internacionales, como Architectural Digest México & Latinoamérica, Openhouse y Cabana. Eso le ha abierto una puerta a las mentes de arquitectos, interioristas y paisajistas, y a proyectos impresionantes que ocupan varias páginas de revistas. También ha visitado muchas casas que no fueron decoradas por profesionales, pero solucionaron sus espacios de manera creativa, original e inspiradora. Eso dio pie a ÓSMOSIS, un proyecto que cuenta historias interiores a través de los espacios y objetos más personales. Porque nada revela más cómo somos y cómo queremos vivir que nuestra casa.


Armando Paredes y ÓSMOSIS comparten esa emoción por el diseño, el arte y la ciudad. Por eso, desde hace años colaboran a través del blog de Armando Paredes creando historias del barrio, reuniendo tips de lifestyle y recorriendo casas para preguntarnos cómo podemos vivir mejor. Repasando las historias de ÓSMOSIS y pensando en aquello que tienen en común las casas más acogedoras, Rebeca ha recopilado algunas recomendaciones de interiorismo para diseñar nuestro depa ideal:
– Acomoda la distribución a tu estilo de vida. El programa de una casa tiene que funcionar para quien la habita y no necesariamente seguir un patrón convencional. Si trabajas en casa, a lo mejor conviene armar tu escritorio en una zona de la sala, si es que es el lugar con mejor iluminación y vista; se puede intercambiar el salón y el comedor si eso tiene más sentido para ti; el dormitorio extra se puede transformar en una sala de estar, un espacio para hacer ejercicios, o un taller para crear. Pensar fuera de los parámetros te da flexibilidad.


– Las tendencias son una trampa. Es normal antojarte de aquello que está de moda, e incorporar algún objeto o hacer un cambio puntual renueva cualquier espacio. Pero cambiar constantemente la decoración de la casa o incluir piezas solo porque son del estilo, color o material que está en tendencia no es sostenible. Suele pasar que esos objetos muy de moda son los que nos aburren más rápido y le quitan personalidad a una casa.
– El arte y las plantas tienen vida propia. Pocas cosas son tan satisfactorias como cuidar un jardín interior y llenar las repisas, los nichos y las esquinas con plantas. El verde sencillamente cae con todo —solo asegúrate de incorporar especies que sean apropiadas para el tipo de luz que tienes—. En cuanto al arte, una colección no tiene que estar hecha solo de obras caras o artistas reconocidos: también se puede apostar por serigrafías, piezas de artistas jóvenes o emergentes, o prints entretenidos. El arte tiene una energía que hace mucho más que decorar.


– Rodéate de objetos que signifiquen algo para ti. Como periodista, Rebeca ha entrevistado a mucha gente en sus oficinas, talleres, cafés favoritos… Nunca una persona se relaja más y conversa con mayor soltura y autenticidad que cuando está en su casa, rodeado de sus cosas más personales. Tener objetos que nos son familiares, que nos recuerdan a la niñez, que son herencias o regalos, o recuerdos de algún viaje, nos hace sentir verdaderamente en casa. Esos objetos hacen únicos a nuestros hogares, porque cuentan historias y revelan algo de quiénes son sus ocupantes. Las casas más acogedoras son las más expresivas.


.
.
Si estás buscando ese depa ideal para hacer tuyo, mira los proyectos que Armando Paredes tiene para ti, aquí.